una rica venganza

Desperté a la mañana siguiente ya no estaba aquí, mi cuerpo me dolía, paso unos meses y el no regresaba así que contacte a una de sus hermanas, y efectivamente el había estado ahí todo este tiempo, después de una semana planee una cena especial solo para nosotros dos, cogí el mejor vestido sexy que tenia, prepare la comida favorita de el lo había citado en nuestra casa a las 9 pm, arregle nuestra mesa principal con los mejores cubiertos de esos que solo se sacan en navidad, dieron las nueve y abrió la puerta con las llaves que el tenia, me encontró sentada en nuestro sillón rojo de piel que teníamos en la sala principal se sorprendió de verme tan arreglada y sexy,




-Hola Diego, que agradable volverte a ver en nuestra casa.-




-Mi amor te puedo jurar que no quise que pasaran estas cosas, no quería que acabáramos mal te sigo aman….-




-Basta! No te preocupes por eso estas aquí para una buena reconciliación-



Empezamos a cenar y hablábamos de las cosas buenas que nos había pasado en nuestra vida, veía como se reía como si nada hubiera pasado anteriormente, tomamos vino el que mas le gustaba a el, me veía demasiado las piernas y toma un sorbo de su copa,



-estas cambiada, te ves hermosa aun más que antes…-




Lo veía a los ojos y le contestaba con una sonrisa y solo una palabra mas “Gracias”, cada ves se hacia mas tarde hasta que llego el momento de decir adiós, antes de que abriera la puerta se voltio y me empezó a besar todo estaba planeado de mi parte, deje que me metiera la mano deje que me llevara a la cama, deje que me desabrochara el magnifico vestido que traía, fue un momento de mucho placer para mi, mientras el saboreaba todo mi cuerpo yo sacaba lentamente de mi almohada una navaja de gran filo, lo tome con cuidado y cuando menos se lo esperaba se lo clave en el cuello, me vio a los ojos,




-si! Diego de verdad he cambiado y mucho….







Me levante de la cama, veía como se desangraba lentamente….

Como siempre llegas tarde, como siempre me quedo sentada en el parque esperándote, volteando hacia los lados viendo si llegas o no, cada vez que veo un coche igual al tuyo mi corazón late mas rápido, me desilusiono al ver que no eres tu, me desespero y me enojo, por lo menos márcame o mándame un mensaje de que ya vienes…


¡Por fin llegas!... veo llegar tu coche lo estacionas veo que bajas te das la vuelta y te diriges a la puerta de tu acompañante veo que las abres ella baja no se quien es, cierras la puerta pones la alarma y la tomas de la mano se meten al restaurant donde alguna vez me dijiste que me pronpondrias matrimonio…


Cierto! Dijiste que nunca volverías a regresar, dijiste adiós para siempre…
Si ves a mi amado hazle saber que estoy enferma de amor
por el y que no puedo dormir,
Mis ojos se secan de llorar,
y no lo encuentro en ningún lugar
y no lo siento como ayer,
tan acostumbrada estoy a el
que hasta mi carne siente su ausencia,
Eres codiciable, me has vencido con tu amor
sin,
Ti no puedo seguir vuelve, que el invierno ya pasó
dejamé escuchar tu voz paseando por el jardin....



Vivía tránquilamente en un apartado lugar, de la ciudad, siempre rodeada de gente, muchas personas, que circulan a mi alrededor, entre ellos mis queridos hijos, personitas increíbles, que me alegran la vida, pero como en todo orden de cosas existe un alguién, que no alcanza para ser humano a quien le pido, muchas veces he tenido que rogarle para que por favor " No me hagas llorar". Era tanta la desesperación, angustia, que él me provocaba que un día lo espere, tenía todo planificado, y cuando se acerco a saludarme me abalanze sobre él y un cuchillo le clave, lo dejé ahí tirado observandolo mientras se desengraba. Ahora sí, me dije : nunca mas me haras llorar.